Mi (de) formación profesional me ha acostumbrado a escribir principalmente historias, hechos, situaciones y relatos de carácter negativo...de qué se trata todo esto, sino que de escarbar principalmente en dramas y pellejerías, mientras más crudas y trágicas mejor. Vende, dicen. Sí, claro, pero... ¿Es necesario tanto? Claramente, no. Sin luz por más de 30 horas, recién en la tarde logré dimensionar lo devastador del terremoto, bastaron minutos de transmisión televisiva. Sólo minutos. ¿A qué viene esto? A que estoy feliz. Y hoy pese a la tragedia que consumí, y compartiendo el dolor de todos, la preocupación y las fuerzas que mando pa' salir adelante, finalmente este es mi blog y los contenidos del mismo son absolutamente arbitrarios.
Y hoy quiero hablarte a ti, sisí, a ti. Hoy, hace justo un mes y a esta hora nos despedíamos por Msn (1:15, por ahí...), mientras yo seguía hasta el amanecer chateando con la Coni y la Camila que tenían la misión, asignada por mí, de mantenerme despierto. Lo recuerdo perfectamente, no quise dormir y aperré hasta eso de las 5 en que mi casa ya se revolucionaba con los gritos y la energía desbordante de mi vieja. Empezaba la travesía al sur. Un par de días antes y tras mi relativa insistencia, en una banquita de Dardignac? en Bella, después de unos heladitos y una guitarreada, me diste el sí. Ahí empezó todo. Aunque en realidad, la culpa la tuvo la magia del puerto principal...
Sería un escrito infinito, aburrido quizás, pero por sobre todo, demasiado personal si contara todo lo que vivimos allá. Cuando a veces querías una foto, yo te decía "filo, lo importante es que lo recordemos nosotros, que te quede a ti, si al final las fotos desaparecen, se pierden". Así nomás es. (Aunque igual hayamos sacado cientos de fotos, jajaja) Las anécdotas, las risas, las conversas, los regaloneos son nuestros. Algunos los compartiremos, pero el detalle más fino es sólo nuestro. Y bacán que así sea. Basta con recordar las primeras chelas que tomamos juntos en un aparentemente solitario muelle de la Costanera y recordar quién nos pilló para confirmar lo que hemos sido desde que estamos juntos, simplemente ¡Una pareja de idiotas! Una pareja de idiotas que ya tiene historias en Valparaíso, San Antonio, El Quisco, Villarrica, Pucón, Caburga, Chiloé, Licán Ray y Santiago, pa' un mes...no es malo, oiga mija!
Nos conocimos viajando y no perdimos el vuelito. A los días nomás de haber llegado a Santiago, ya estábamos juntos de nuevo, ahora en la playa. Cuatro días igual de intensos, igual de bizarros, igual de lindos, igual de loosers. Llegamos de nuevo acá y la primera vez que nos veíamos desde que nos despedimos en el terminal, nos encontramos, nada más ni nada menos que con el mayor terremoto en no sé cuantos años. Brígido, pero bacán haber estado contigo...
Si terminamos mañana, ya tendría contigo más anécdotas que con cualquiera de mis intentos de relaciones anteriores. La intensidad de este mes y el convivir tantos días, desde que nos levantábamos hasta que nos acostábamos, no es normal. Pero fue la particularidad que hace sentirme tan seguro de lo que siento. Tú eres lo que esperaba, lo sabes. Pal pico que lo sabes, y no te voy a dejar ir así como así, o sea, NI CAGANDO.
Esto está recién partiendo y se viene con TODO. Maca, te amo. Y gracias...por absolutamente todo.
No es la mejor grabación, pero importa el contenido, la letra, ¿ya? Como te canté el otro día en el puerto...Me tienes loco! Si, pa ti y sólo pa' ti.
Aguantándome and not working
Hace 6 años